Diferentes formas de ver las cosas
He recuperado un antiguo correo electrónico con un pequeño texto que plasma con pelos y señales la complejidad de las mujeres, y lo prácticos que somos los hombres:
1.- El diario de Ella.
El sábado por la noche lo encontré raro. Habíamos quedado en encontrarnos en un bar para tomar una copa. Estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que era culpa mía porque llegué con un poco de retraso a mi cita, pero él no hizo ningún comentario. La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a un lugar más íntimo para poder charlar más tranquilamente. Fuimos a un restaurante y él se seguía portando de forma extraña. Estaba como ausente.
Intenté que se animara y empecé a pensar si sería por culpa mía o por cualquier otra cosa. Le pregunté y me dijo que no tenía que ver conmigo. Pero no me quedé muy convencida. En el camino para casa, en el coche, le dije que lo quería mucho y él se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme.
No sé cómo explicar su actitud, porque no me dijo que él tambien me quería, no dijo nada y yo estaba cada vez más preocupada. Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intenté hacerle hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante, como haciéndome ver que todo había terminado entre nosotros. Por fin desistí y le dije que me iba a la cama. Más o menos diez minutos más tarde, él vino también y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor.
Pero seguía teniendo un aire distraido. Después quise afrontar la situación, hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé a llorar y lloré hasta quedarme adormecida. Ya no sé qué hacer. Estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra. Mi vida es un auténtico desastre.
2.- El diario de Él
El Madrid perdió. Al menos eché un polvo.
October 7th, 2005 at 12:07 pm
jajajajjajajjajajajjajja
Un trozo de realidad como una catedral…
October 7th, 2005 at 12:32 pm
Ja ja ja…
October 7th, 2005 at 2:56 pm
Rodolfo, recuérdame que jamás acepte comer/cenar contigo si cocinas tú.
Pimientos, ajo y cebolla..
my god :’(
What a big asco..
October 7th, 2005 at 5:13 pm
¿Por qué nos rayamos tanto las mujeres? es algo que reconozco y yo cada día más :S
Besitos
October 7th, 2005 at 6:58 pm
Xexe, no te preocupes, cocinaría a tu gusto…
October 7th, 2005 at 9:50 pm
jajajajja
será pq hoy estoy a malas con to diox pero mientras leía your comment aqui arriba me avancé a lo que iba leyendo e intuí un “no te preocupes.. no pensaba invitarte“.. estaba sacando las uñas y ara no se qué hacer con ellas.
Creo que voy a probar my new azul metalizado a ver cómo queda…
liuliu inmyworld
ah, ya hay foto
October 8th, 2005 at 10:45 am
Ains, si es que no tengo maldad… y mira que lo pensé…
Habría estado bien, como tú dices, un: “no te preocupes, no pensaba invitarte”.
Pero en el fondo los hombres (y los langostinos), somos buenos… la maldad es algo innato de la mujer, algo más que nos diferencia… xDDD
October 10th, 2005 at 1:42 pm
En realidad no es que seas bueno, Rodolfo, es que estás a ver si pillas cacho, jajajaja.
October 14th, 2005 at 2:50 pm
puff las mujeres nos comemos mucho la cabeza…mucho,mucho…hay que pasar más…mujeres al poder!!!
October 17th, 2005 at 9:49 pm
Es que las mujeres no terminan de entender que las cosas son muuuucho mas simples de lo que ellas piensan, y que los hombres somos mas simples que el mecanismo de un botijo.
October 31st, 2005 at 6:22 pm
A veces está de puta madre simplificar tanto las cosas, en realidad no hay más que eso: el Madrid perdió y yo eché un polvo
January 19th, 2008 at 11:42 am
AJajjaajjajajja