El timbre de la puerta

A ver quién llama al timbre. ¿Manchará?
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Como ya vimos en su día, a Jessica Biel le gusta hacer ejercicio. Esto está muy bien porque quema grasas y le queda un culo durito y tal, pero resulta peligroso: si te pega una hostia, te puede vestir de torero:

Sin embargo, sigue teniendo algo entre las piernas propio de las féminas: el chochete, molleja, cameltoe o mollete. Tantos nombres hay…

Todos sabemos que las mujeres están muy unidas al chocolate. No sólo dicen que es un sustitutivo del sexo, si no que además la cantidad de chocolate que consume una mujer es un indicador de lo mucho que le gusta mantener relaciones sexuales (si come mucho chocolate, le gusta mucho follar, básicamente).
Últimamente he visto por la calle a muchas mujeres comiendo chocolate. Y cuando las miras y ellas se dan cuenta, enseguida agachan la mirada, como con sentimiento de culpa. Como si las hubieses pillado haciendo algo malo. Lo más divertido es que a continuación empiezan a comer el chocolate a mordiscos más pequeños, como si así engordase menos o fuese un pecado menor.
Empiezo a pensar que para muchas mujeres comer chocolate es un vicio, y se sienten mal por ello. Porque si no, no comprendo ese sentimiento de culpa que parece que tienen al agachar la cabeza y comer más relajadamente.
Queremos lanzar un mensaje: cuando os vemos comer chocolate no pensamos que estéis gordas ni que seáis unas glotonas. Lo único que pensamos es que os gusta mucho el sexo y no lo practicáis tanto como os gustaría.
Nosotros simplemente queremos ser sustitutivos del chocolate.

Jessica Biel. Le dicen que tiene que hacer de tía buena y el papel lo clava.
“Jessica, ven corriendo como si fueses una tía buena”

“Ahora apóyate ahí como si tuvieses un culo que a la gente le gusta mirar”

En cuanto uno se descuida, algunas cabras tiran para el monte:

Me gusta.
(visto en pictureorama)
Este video es de un casting para un reality show de la televisión británica que se llama “My Bare Lady”. Es un reality de lo más curioso. Traen a varias actrices porno norteamericanas y les dan lecciones reales de actuación y teatro clásico.
Una de las pruebas del casting es simular un orgasmo. Y la verdad, para ser actrices porno, ¡son malísimas! Eso no hay quién se lo crea.