Cómo pelean las mujeres
Al peluquero: “Arrégleme el pelo, que voy a salir en la tele”.
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Resulta que en Nueva Zelanda un grupo de “vegans” (vegetarianos radicales, según yo) dice que, con los carnívoros, nada de sexo. Atención a la proclama:
I would not want to be intimate with someone whose body is literally made up from the bodies of others who have died for their sustenance.
O sea, algo así como…
No quiero intimar con alguien cuyo cuerpo está hecho, literalmente, de los cuerpos de otros que han muerto por él.
En esta preciosa unión de sexo con vegetales, está claro que tenía que poner la foto…

Si haces una mamada con preservativo te pueden pasar cosas como esta que vemos en PubMed, una publicación médica que recopila todos los artículos médicos que se publican en todo el mundo.
Este caso -real- apareció en una revista médica india y sucedió en la ciudad de Meerut en el 2004. Cuentan lo siguiente:
Caso de una paciente de 27 años que presentaba tos persistente, esputos y fiebre de seis meses de evolución. A pesar del uso de antibióticos empíricos y antituberculosos en los cuatro meses previos sus síntomas no mejoraron. Al realizarse una radiografía de tórax se reveló un aumento de densidad no homogéneo en lóbulo superior derecho. En la videobroncoscopia se apreciaba una estructura con aspecto de bolsa invertida en el bronquio del lóbulo superior derecho, que al ser retirado mediante broncocopia rígida y fórceps de biopsia se identificó como un preservativo. Una historia clínica centrada en los antecedentes personales confirmó la inhalación accidental del preservativo durante una felación.
Lo dicho. Precaución.
Gracias a Aardvark por la traducción, que es médico y nosotros habríamos escrito cualquier cosa.
Este es el típico texto sexista escrito para ellas. “17 formas para convertirse en una lesbiana”. Rajar de los tíos y eso. Lo típico. Tiene mucha gracia, no puedo negarlo, pero muchos puntos flacos, de modo que lo vamos a traducir haciendo un pequeño comentario a cada punto.
1. Cuando nos acostamos evita besarme en los labios.
¿Acaso en necesario? Cuando nos acostamos estamos a lo que estamos, y no hay que andarse con tonterías, ¿no?
2. Agarra y toca mis pechos como si estuviese amasando pan.
Claro. Para eso están. Y para ser operados, claro.
3. Muerde mis pezones y se cree que grito de placer.
Qué exageradas sois a veces. Son mordiscos cariñosos…
4. Los 30 segundos de juegos previos.
¿A que resulta excesivo? Estamos de acuerdo.
5. Él piensa que está bien tener sexo con los calcetines puestos.
¡Siempre es importante tener los pies calentitos! Además: ¿qué importa la ropa cuando hay amor?
6. Me pregunto si ya he tenido un orgasmo. Constantemente.
Si vamos a lo nuestro es porque vamos a lo nuestro. Si preguntamos para asegurarnos, es porque preguntamos. El caso es quejarse.
7. En una ocasión, haciendo la postura del perrito, intentó metérmela por el culo. Me enfadé y a él no se le ocurrió decir otra cosa que “fue un accidente”.
¿Qué habría que decir? “Perdón, creía que te haría ilusión experimentar”
8.- Me pregunta si puede hacerme fotografías desnuda con su nueva cámara digital.
¿Que mejor que estrenar la cámara con fotos vuestras? ¿No es romántico?
9.- Me muerde el clítoris. Se debe pensar que me gusta el dolor extremo en la parte más sensible de mi cuerpo.
Si lo hace una vez, vale. Si lo hace más veces… ¿has pensado en decirlo?
10.- Insiste en empujar mis piernas hasta la espalda cuando nos acostamos… ¡Y mis costillas no están hechas de gelatina!
La verdad, si no das más detalles, lo de la espalda suena muy raro.
11.- La tapa del retrete.
¿Cuál es el problema con la tapa del retrete? ¿Hablamos de sexo o de mear?
12.- No se afeita antes de hacerme sexo oral…
¿No hace más cosquillitas?
13.- Se corre demasiado rápido. O cuando bebe, demasiado tarde.
Pues que beba un poco nada más.
14.- Cuando le hago una mamada empuja mi cabeza hacia dentro. Tengo que morderle para hacerle entender que me molesta.
Morder es lo único que se te ocurre, claro. Puedes probar a pegarle puñetazos también.
15.- Cuando yo me pongo encima él se queda tumbado como si estuviera muerto con las manos en la cama. ¿Qué tal si ocupas tus manos en mi cuerpo mientras yo hago todo el trabajo?
Puede que esté cansado y no te lo quiera decir: tócate tú.
16.- ¿Cuántas veces lo tengo que decir? ¡Las mujeres no tenemos próstata! No sentimos ningún placer por detrás, así que no te imagines que “va a ser la mejor experiencia de tu vida”.
Si no sentís nada… ¿cuál es el problema?
17.- Se queja constantemente de que no quiero tener más sexo, que si siempre estoy cansada, y cosas así. ¿Cómo voy a querer más si siempre es así?
Se queja porque nunca quieres, y nunca quieres porque se queja. La primera queja suena razonable, la segunda… háztelo ver.
El Gobierno de EEUU ha decidido que, de ahora en adelante, la bandera de las barras y estrellas siempre aparecerá a pares. Duplex.

Sabia reflexión de una amiga:
“Los hombres tenéis mucha suerte. Nosotras, con la edad, nos convertimos en Bridget Jones. Vosotros en George Clooney.”
Es un clásico de los emailes, que me acaban de pasar en formato vídeo.
A preguntas absurdas
- ¿Señora o señorita?
- Desflorada para servirle, a Dios y a usted.
Y estaba yo buscando una imagen para ilustrar este post… y necesito que alguien me explique qué le pasa a esta rodilla:

Geografía de una mujer:
Entre los 18 y los 22 años una mujer es como África: mitad explorada, mitad salvaje. Una belleza natural con una tierra fértil.
Entre los 23 y los 30 años una mujer es como los Estados Unidos, bien desarrollada y abierta al comercio, especialmente con los que tienen mucho dinero.
Entre los 31 y los 35 años una mujer es como la India, muy caliente, relajada y consciente de su propia belleza.
Entre los 36 y los 40 años una mujer es como Francia, haciéndose mayor pero aún caliente y un sitio deseable para visitar.
Entre los 41 y los 50 años una mujer es como Gran Bretaña, con un glorioso pasado de conquistas.
Entre los 51 y los 60 años una mujer es como Yugoslavia; perdió la guerra y se ve alcanzada por errores del pasado.
Entre los 61 y los 70 años una mujer es como Rusia, muy ancha y con las fronteras todavía sin vigilar.
A partir de los 70 años, se convierten en el Tibet. Salvajemente hermosa, con un pasado misterioso y la sabiduría de la edad… sólo aquellos con espíritu aventurero y sed de conocimientos se adentran ahí.
Geografía de un hombre:
Entre 1 y los 70 años es como Irán. Gobernado por un capullo.
Traducido de Dysan.net
Canto a la felación (la idea no es mía, pero no sé dónde la he visto). Lisa Simpson practicando el sexo oral:
