10 febrero:
Ella: - Cariño, lo de San Valentín es una mariconada, verdad?
Él (respira aliviado porque no sabia como sacar el tema) – Si, si, es una mariconada y una horterada, solo es el dia de El Corte Inglés, pero sin Navidad, ni rebajas, ni vuelta al cole, es para hacer negocio.
Ella – Eso significa que no vamos a hacer nada especial - Con vocecita lo dice, claro, capulla, por detro esta deseando que la lleve a cenar con velitas, a dar un paseo descalzos por la playa y que le regale unos pendientes que jamas se va a poner porque le pareceran horrorosos, aunque no lo diga.
Él – Nnnno, ccccclaro… - No se dio cuenta de que ella estuvo casi tres meses tirandole los trastos, pero despues de 4 años juntos, si se da cuenta de que aunque ella diga que no, quiere cenita con velas, manda huevos, con lo mal que estoy de pelas.
11 de febrero: (por teléfono)
Ella (susurrando para que su padre no la oiga, porque como la oiga, le parte la cara con razón): - Y que te quiero mucho, mucho mucho, y tu a mi? Me quieres, me quieres, me quieres??? – Las mujeres a veces ametrallan el querer.
Él (mientras mira el partido, claro) –Si, si, si, aha, aha, si…-
Ella – Javi, me estas escuchando???-
Él – ah? Si, si, no, cuelga tu primero.
Ella – Quien ha hablado de colgar?
Él – Te estoy tomando el pelo, te quiero mucho, churri, pero tengo que colgar, que me toca preparar la cena – Mentiroso, mentiroso, mentiroso, mentiroso.
Ella – Bueno, vale, hablamos mañana. Oye, por que siempre haces la cena en tu casa y a mi nunca me la preparas? Ni me llevas a cenar por ahí…
Él – Porque tu lo digas, este sabado, mismo reservo mesa en un restaurante y te llevo de cenita, pero te pones el jersey rosa con escotazo.
Ella- Vaaaaaaaaale. Bueno, un beso muy grande te-quiero-te-quiero-te-quiero-te-quiero - Tía pesada, como si no hubiese quedado claro…
Él – Venga, un besito y hasta mañana – es que el amor cambia todo y Javi sabe que compensa volverse idiota al despedirse, por la cuenta que le trae, ella es capaz de volver a llamar.
14 de febrero: 19:34 El en la puerta de la casa de ella.
Él – Coñoooooo!!!! Que bajes, que llevo 15 minutos esperandoooooooo -
Ella – Es que no se para que quedamos tan pronto, estaba sin duchar, y se me ha corrido el rimel, las medias tenian una carrera y el jersey rosa una mancha!!!!!.
Él – Pero si te he dicho que todavia no vamos a cenar, que luego tendras tiempo de arreglarte… - Toooodo el tiempo del mundo, mas o menos, jajaja. Ironías de la vida.
Ella – Por si acaso. Bueno, dime, para que me haces salir tan pronto??
Él (Enciende un cigarro, mira a lo lejos, cruza las piernas, despues de apoyarse contra el coche). –Veras, Carmencita, es que hace tiempo que quiero hablar contigo de algo importante…
Ella (los ojos brillando, por fin, 4 años, terminaron la carrera hace dos, y el le va a pedir que se case, por fin, por fin, por fin, por fin) – No prefieres esperar a la cena para preguntarme eso tan importante?
Él –Bueno, es que no tengo nada que preguntarte. Mira, yo te lo digo, y si luego aun tienes ganas de ir a cenar, pues vamos.
Ella – Vale, pero pasamos por aqui para que me arregle.
Él – Pero si no vamos a ningun sitioooo!!!!
Ella – Ah! Aqui?
Él – Si. Te parece mal?
Ella – Bueeeeeeno – A mama, a Cris, a Lupita y a Raquel les dire que me lo pidio en la cena, claro, como voy a decir, que me ha pedido que me case con el en el portal de mi casa, en vaqueros…
Él – Si quieres entramos en mi coche.
Ella (si se mete en el coche no se puede poner de rodillas) – No, mejor no. Dime.
Él – Veras, Mamen, he estado pensando que tenemos que hablar, es que no te aguanto, quiero decir, que ya, que nuestra relacion, que es que Marta, que…
Este texto me lo enviaron por email hace ya dos o tres años. Pero sigue de rabiosa actualidad, claro.