Lo siento, Dita, ahora soy de Masuimi
He de reconocer que yo era de Dita Von Teese. Por la artificiosidad (muchas sílabas para un blog de tetas y culos, ¿eh?) forzada: en una época en la que todo es mentira, ¿por qué ocultarlo?

Pero ya me he cansado: Dita, te alejo de mí como un pañuelo usado. Ahora toda mi devoción para Masuimi Max, que también es todo lo artificial que queráis, tiene varios pezones y las tetas demasiado redondas. Pero tiene pinta de ser una cachonda de mucho cuidado, y eso cuenta.







