Una réplica moderada.
“Al menos sé lo que soy, no como tu que aún no sabes tu identidad sexual; ni como tu mujer, cuya identidad sexual la conoce media Valencia”. Pues anda que no tiene kilos de talante nuestro ínclito Ignacio.
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“Al menos sé lo que soy, no como tu que aún no sabes tu identidad sexual; ni como tu mujer, cuya identidad sexual la conoce media Valencia”. Pues anda que no tiene kilos de talante nuestro ínclito Ignacio.
Un buen padre se debe preocupar por la formación humanística de sus hijos. Cuanto antes, mejor.

Ahora, que con la cara de asustado del niño, mala cosa, mala cosa…
Peloteo cutre y barato para el público femenino. Pero es que la foto se las trae.

He leído que eres un excelente amante .Sigo tu blog , y lo comentaste en otro .
Te imagino haciendo jadear y volviendo locas a tus amantes , haciéndolas gozar pasivamente cuando las acaricias .Desnudo , hermoso . metiéndola dentro de un único empellón.
Te imagino , y me gusta una barbaridad .
Cosas que sólo le pasan a Ignacio: se emperra en escribir ensayos, y le vienen con el tema del sexo. Es para quejarse, desde luego.
Aquí lo tenéis, con su mujer, Miss Finlandia 2001, Jenni Dahlman.

Kimi, no os engañen con lo de iceman, es un pájaro de mucho cuidado, una noche…
Cuando su nivel etílico había superado todos los límites, Raikkonen decidió invitar a una joven a pasar la noche en su casa. La chica no estaba sola, pues la acompañaban otras amigas. Kimi no tuvo mejor idea que invitar a las cuatro amigas muchachas a su lujoso departamento, y divertirse por el resto de la noche.
Para allí partieron, pero el piloto olvidó un detalle: en el hogar estaba su esposa durmiendo.
Creo que no se lo tomó muy bien, Jenni Dahlman. Qué poca tolerancia y poco sentido del humor.
Curioso artículo sobre la lectura, mujeres y hombres. Lo resumo:
Mira, listo, te voy a dar mi modelo de varón para el siglo XXI:

Esto hay que leerlo. Y yo que tenía a Javier por suave… algunos fragmentos (las negritas son mías):
[...] no sin un dejo de preocupación por nosotros mismos, nos fuimos fijando en las transeúntes hasta la Plaza Mayor, donde nos despedimos, constatando más bien nuestra inicial impresión pesimista, a saber: que la mayoría de las mujeres de hoy no saben vestir, ni andar, ni llevar tacones, ni sugerir (no al menos como las de nuestra infancia), o que sí saben y nosotros no se lo apreciamos[...]
[...] todo el mundo es muy libre -ya lo padecemos, sobre todo en verano- de salir a la calle como le venga en gana. Pero todo el mundo es igualmente libre de fijarse en los viandantes y opinar sobre ellos [...]
Basta de hipocresías y dengues. Las mujeres hacen los mismos comentarios sobre los hombres con quienes se cruzan, y por supuesto hay decenas de anuncios en los que los varones aparecen como “objetos” o son despellejados por ellas sin que nadie proteste [...], mientras que se pone el grito feminista en el cielo cada vez que esos papeles se invierten. A los hombres heterosexuales se nos van más las antenas hacia las mujeres, nos fijamos más y más opinamos. Eso es lo que hicimos el Capitán y yo durante nuestra passeggiata veraniega: lo mismo que todo el mundo, sea varón o hembra. Pero a tenor de la desatada furia contra mi colega, se diría que hay ya mucha gente con tanta ansia prohibitiva que está dispuesta a reprimir los dos mayores reductos de libertad que nos restan: la mirada y el habla. Pues lo siento, pero aún quedamos unos pocos que no vamos a pasar por ese aro.
Puede que, como en el otro que puse, a algunos no os guste. Pero me da igual, este tipo de cosas no son opinables. Con vdes., la publicidad sexual definitiva para vender Windows:

Holahola…. ratarataraaaa…
Un genio nació: GUNTHER.
Historia real. Acabado un polvo…
(Ella): Oye, que yo no me he corrido.
(Él): Pues… haber estado más atenta, maja.