Y a través de UC descubro un potorrillo, inmortalizado por Eriq Johnston:
El resto de la galería, bueno, tampoco es tan destacable (donde hay bastantes cuerpos esculpidos con cuerdas -esto es, bondage-, supongo que es de lo primero que tiene que hacer un fotógrafo para ser alternativo).
Un poco tarde (ay!), a través de llámame lola me entero de que hay una marca francesa de lencería, Arayal, que se atreve a utilizar prácticas sexuales alternativas (sí: alternativas, ni bueno ni malo, cada uno que haga lo que le plazca…) para su campaña de publicidad.
Mientras que shibari define la acción, el kimbaku se refiere al arte del encordamiento. Es importante resaltar la diferencia de concepto entre el shibari japonés y los cordajes de orientación occidental (Bondage), que solo pretenden generalmente la inmovilización del sujeto “bondageado”. El arte del shibari tiene también otros aspectos, como la calidad estética del conjunto cuerda-atamiento-sumisa, el plano triangular…
Preparense, que ya mismo empezamos con las “lecciones” en Testosterona.